El Grupo Saned ha puesto en marcha un curso en línea titulado 'Manejo práctico multidisciplinar del paciente mayor con cáncer: de la teoría a la práctica'. Esta iniciativa formativa tiene como propósito fundamental perfeccionar el enfoque integral en el tratamiento del cáncer en personas de edad avanzada, incorporando activamente la perspectiva geriátrica en cada etapa del proceso, desde el diagnóstico hasta la planificación del tratamiento.
El programa está diseñado para un amplio espectro de especialistas, incluyendo geriatras, internistas, endocrinólogos, hematólogos, oncólogos médicos y oncólogos radioterápicos. El curso se estructura en ocho módulos teóricos, complementados con videos explicativos, cubriendo aspectos cruciales como la valoración geriátrica integral, la fragilidad, la sarcopenia, la gestión de la toxicidad de los tratamientos, las estrategias de supervivencia y el manejo de tumores oncohematológicos. Su enfoque práctico busca capacitar a los profesionales en la toma de decisiones compartidas y la elaboración de planes de atención personalizados.
La dirección de este programa de formación recae en la Dra. María José Molina Garrido, una destacada oncóloga médica del Hospital Clínico Universitario de Valencia y coordinadora del grupo GERONCO (Grupo de Trabajo de Cáncer en Oncogeriatría de Castilla-La Mancha). El curso cuenta con el aval de reconocidas instituciones científicas como GERONCO, SEMEG y SEOM, garantizando la calidad y la relevancia de los contenidos impartidos.
Estudios recientes, incluyendo el informe de cifras del cáncer en España de la SEOM, señalan que la edad constituye un factor de riesgo primordial en el desarrollo del cáncer, con un incremento notable en la incidencia a partir de los 45-50 años. Se estima que casi el 60% de los diagnósticos de cáncer se presentan en individuos de 65 años o más, lo que subraya la creciente necesidad de una atención oncológica especializada para este segmento poblacional.
Los pacientes mayores con cáncer suelen presentar una serie de condiciones médicas complejas y comorbilidades. Es común encontrar déficits funcionales, nutricionales, cognitivos y emocionales, así como síndromes geriátricos y una mayor fragilidad en comparación con pacientes más jóvenes. Estas particularidades hacen imprescindible un abordaje terapéutico adaptado y profundamente individualizado para optimizar los resultados del tratamiento.
La implementación de una Valoración Geriátrica Integral (VGI) es fundamental en el manejo del paciente mayor con cáncer. Esta herramienta permite evaluar de manera exhaustiva la situación basal de cada individuo, identificar necesidades específicas e implementar intervenciones dirigidas a mejorar su estado general. Al adaptar los planes de tratamiento antitumorales a la realidad de cada paciente, la VGI contribuye significativamente a mejorar la tolerancia a la terapia y, en última instancia, la calidad de vida y el pronóstico del paciente.