Los tratamientos de fertilidad, a pesar de sus avances científicos, a menudo son objeto de desinformación. La Dra. Elisa Gil Arribas, presidenta de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), aborda y aclara mitos extendidos. Enfatiza que estas terapias no precipitan la menopausia ni elevan el riesgo de cáncer. La doctora subraya que uno de los factores más influyentes en la infertilidad en naciones desarrolladas es la postergación de la maternidad.
Como la primera mujer en asumir la presidencia de la SEF, la Dra. Gil Arribas ve su nombramiento como un hito significativo y espera que fomente la participación femenina en roles directivos. Considera que este avance es natural, dada la alta feminización del campo de la medicina reproductiva. Ella describe su cargo como un desafío personal y una progresión lógica para el sector, celebrando este momento en el Día Mundial de la Fertilidad.
La SEF se ha propuesto como una misión crucial la educación de la sociedad sobre la fertilidad, tanto natural como asistida. La presidenta Gil Arribas lamenta la prevalencia de la desinformación y los mitos en su práctica diaria, donde los pacientes a menudo recurren a fuentes poco fiables en internet. Por ello, la sociedad se esfuerza en ser una fuente de información veraz y accesible para todos.
Uno de los mitos más arraigados, según la Dra. Gil Arribas, es el temor a las hormonas, que ella denomina “hormonofobia”. Argumenta que las hormonas, cuando se usan correctamente, son herramientas médicas valiosas. Otro concepto erróneo es que la medicina reproductiva es infalible. La doctora aclara que, aunque los avances son notables, existen limitaciones significativas, especialmente relacionadas con la calidad de los gametos, que disminuye con la edad de la mujer. Los tratamientos, aunque sofisticados, no son una “magia” y a menudo requieren múltiples ciclos. La seguridad de estos procedimientos está ampliamente documentada, con millones de niños nacidos mediante fecundación in vitro, sin que se hayan encontrado riesgos sustanciales para la salud de las madres o los hijos.
La idea de que los tratamientos de fertilidad adelantan la menopausia es otro bulo. La Dra. Gil Arribas explica que estos tratamientos no “gastan” óvulos adicionales, sino que optimizan la recuperación de aquellos que el cuerpo de la mujer ya iba a liberar en un ciclo natural. De esta forma, se maximiza el número de óvulos que pueden ser utilizados para la reproducción asistida sin afectar la reserva ovárica a largo plazo.
Además de luchar contra la desinformación, la SEF también busca eliminar las disparidades territoriales en el acceso a los tratamientos de fertilidad en España. La Dra. Gil Arribas expresa su preocupación por las diferencias en la disponibilidad y calidad de los servicios de medicina reproductiva entre las distintas comunidades autónomas, abogando por un acceso más equitativo para todos los ciudadanos.
El retraso en la edad de la maternidad se ha convertido en una preocupación central, siendo el principal factor de infertilidad en los países avanzados. La Dra. Gil Arribas distingue entre el retraso voluntario, donde las mujeres deciden posponer la maternidad por razones personales o profesionales, y el retraso involuntario, forzado por dificultades sociales como la falta de vivienda adecuada o la ausencia de corresponsabilidad en el cuidado familiar. Las mujeres de la Generación Z, por ejemplo, tienen pocas probabilidades de tener hijos a los 25 años, edad óptima biológicamente.
La SEF aboga por la implementación de políticas que garanticen la conciliación familiar y el acceso a viviendas dignas, permitiendo a las generaciones más jóvenes considerar la maternidad sin presiones económicas o sociales. La medicina reproductiva desempeña un papel fundamental al ayudar a quienes no pueden concebir naturalmente, siendo responsable del nacimiento del 10% de los niños en España. La sociedad científica demanda un incremento presupuestario en la sanidad pública para esta especialidad, ya que las largas listas de espera en los centros públicos a menudo obligan a las mujeres a recurrir a clínicas privadas, disminuyendo la efectividad de los tratamientos debido al envejecimiento.
La inteligencia artificial (IA) está transformando la medicina reproductiva. En el laboratorio, la IA ya se utiliza para optimizar la selección embrionaria y predecir la calidad ovocitaria. Próximamente, se aplicará en la estimulación ovárica, la selección de fármacos y la determinación de las dosis adecuadas. La presidenta de la SEF ve la IA como una herramienta de apoyo para los médicos, que facilita la toma de decisiones, aunque la decisión final siempre recaerá en el especialista.
Durante los próximos cuatro años, la presidenta de la SEF se ha propuesto varios objetivos, incluyendo el bienestar de sus más de 2.500 miembros y la promoción de la formación continua en el campo de la fertilidad. Además, la SEF busca colaborar activamente con el Ministerio de Sanidad, ofreciendo su experiencia para apoyar los cambios regulatorios europeos, como la trazabilidad de los gametos. También aspira a perfeccionar el Registro Nacional de Actividad del Ministerio de Sanidad, que actualmente solo proporciona datos agregados, para lograr un registro más detallado y útil que permita un seguimiento “ciclo a ciclo”.