Cada año, durante las festividades navideñas, la mayoría de las personas experimenta un aumento significativo de peso debido a la ingesta excesiva de alimentos y bebidas. Según informes de instituciones de salud europeas, los españoles, en promedio, acumulan hasta cuatro kilos extra, consumiendo un 30% más de calorías de lo recomendado. Ante esta situación, expertos en nutrición y longevidad alzan la voz para advertir sobre los peligros de una práctica común: ayunar o restringir drásticamente la alimentación después de los festejos.
El doctor Jesús Esquide, reconocido especialista en Medicina del Envejecimiento y Longevidad, y la nutricionista Irene Doporto, directora técnica de la Unidad de Nutrición y Sobrepeso de Clínicas Dorsia, enfatizan la importancia de no caer en la trampa de los ayunos compensatorios. "Saltarse el desayuno por haberse excedido el día anterior es un error frecuente que, lejos de solucionar el problema, suele derivar en atracones, desajustes del apetito y una relación poco saludable con la comida", explica el Dr. Esquide. Asimismo, subraya que los ayunos que forman parte de estrategias de longevidad son planificados y adaptados individualmente, nunca improvisados como castigo.
Para Irene Doporto, la clave reside en la planificación y el mantenimiento de rutinas. Ella aconseja integrar alimentos nutritivos en un 80-90% de la dieta habitual, dejando un espacio prudente para los placeres culinarios propios de la Navidad. Evitar compensaciones extremas permite disfrutar de los encuentros festivos sin remordimientos, manteniendo la vitalidad y el equilibrio general.
El doctor Esquide también destaca la importancia de reducir el consumo de ciertos alimentos a lo largo del año para favorecer una vida más larga y sana. Entre ellos, menciona los productos ultraprocesados ricos en azúcares, las grasas trans y las frituras recurrentes, las harinas altamente refinadas y el alcohol, incluso si es en moderación diaria. Subraya que adoptar hábitos alimenticios estables es mucho más beneficioso que cualquier "detox" repentino en enero.
Desde la perspectiva psicológica, Pilar Conde, psicóloga de Clínicas Origen, refuerza la idea de un cuidado constante del cuerpo y la mente. Afirma que esto reduce la impulsividad y permite disfrutar de los eventos sin la sensación de descontrol. Sus recomendaciones incluyen:
La doctora Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E-Health Manager de Cigna Healthcare España, complementa estas ideas sugiriendo alternar comidas abundantes con opciones más ligeras para ayudar al organismo a recuperar su equilibrio. Propone retomar la normalidad con preparaciones suaves, como caldos, verduras cocidas o proteínas magras, e incluso reinterpretar recetas tradicionales de forma más saludable. Finalmente, aconseja aplicar la regla 40-30-30 (40% carbohidratos, 30% proteínas, 30% grasas saludables) para equilibrar los platos, servir primero la proteína para aumentar la saciedad, y utilizar platos más pequeños para controlar las porciones y evitar repetir.
Esta perspectiva integral, que combina la sabiduría de la nutrición, la psicología y la medicina del envejecimiento, nos invita a celebrar las fiestas de fin de año con alegría y sin culpas, fomentando hábitos que contribuyen a una vida más saludable y plena a largo plazo.
La visión compartida por estos expertos nos ofrece una valiosa lección: el bienestar no se logra a través de castigos o restricciones drásticas, sino mediante un enfoque consciente y sostenible. En un mundo donde la información sobre dietas y "detox" abunda, es reconfortante ver cómo profesionales de diferentes ámbitos confluyen en la idea de que la moderación, la planificación y una buena relación con la comida son los verdaderos pilares de una vida sana. Las festividades, lejos de ser un campo de batalla contra los excesos, pueden convertirse en una oportunidad para practicar la atención plena y el autocuidado, disfrutando de los momentos y los sabores sin caer en la espiral de la culpa. Es un llamado a la coherencia y al respeto por nuestro cuerpo y mente, un mensaje que trasciende la época navideña y se extiende a cada día del año.