La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha presentado una innovadora guía titulada 'Por un Buen Trato a las Personas Mayores Sordas', un recurso fundamental diseñado para erradicar la discriminación y las barreras de comunicación que afectan a este colectivo. Este documento, dirigido a profesionales e instituciones del sector sociosanitario, no solo busca concienciar sobre las vulnerabilidades específicas que enfrentan las personas mayores sordas, sino también empoderar a los usuarios y promover la contratación de personal sordo en residencias y servicios de atención domiciliaria. La iniciativa subraya la importancia de garantizar una atención inclusiva y digna, reconociendo que la combinación del envejecimiento y la sordera multiplica las situaciones de desigualdad, haciendo necesaria una respuesta especializada que se apoye en el marco legal vigente y en la presencia de profesionales que compartan su misma lengua, fomentando así una conexión real y una inclusión efectiva.
La guía, que ha sido posible gracias al apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y la Fundación ONCE, aborda de manera integral las distintas facetas de la discriminación, desde las microdiscriminaciones cotidianas hasta el edadismo y el audismo. Propone soluciones concretas para asegurar que las personas mayores sordas vean plenamente reconocidos sus derechos, enfatizando la relevancia de la legislación que ampara las lenguas de signos españolas. Al promover la presencia de profesionales sordos en los equipos de atención, la CNSE busca no solo reducir los errores de comunicación y la dependencia de terceros, sino también fomentar un ambiente de empatía y comprensión que mejore significativamente la calidad de vida de este grupo poblacional. La publicación representa un paso adelante en la construcción de una sociedad más equitativa y accesible, donde el respeto y la inclusión sean pilares fundamentales.
La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha presentado su guía 'Por un Buen Trato a las Personas Mayores Sordas', un documento esencial para el sector sociosanitario y las instituciones. Esta iniciativa busca concienciar sobre las situaciones de vulnerabilidad que a menudo afectan a este colectivo, como la microdiscriminación, el edadismo y el audismo. La guía, financiada por el Ministerio de Derechos Sociales y la Fundación ONCE, se articula en tres ejes clave: sensibilizar sobre la discriminación, empoderar a los usuarios para identificar violaciones de derechos y ofrecer orientación a través de recursos legales y ejemplos prácticos. El objetivo principal es garantizar que las personas mayores sordas reciban un trato adecuado y respetuoso, reconociendo la interseccionalidad de los desafíos que enfrentan al combinar el envejecimiento con las barreras de comunicación.
El documento identifica diversas formas de trato inadecuado que se manifiestan frecuentemente en la sanidad, los servicios sociales y la administración pública, subrayando la necesidad de respuestas específicas para asegurar el pleno reconocimiento de los derechos de este colectivo. Amparo Minguet, consejera de la CNSE, enfatiza que la combinación de la sordera y el envejecimiento multiplica las situaciones de desigualdad, haciendo imperativa la implementación de medidas que garanticen la igualdad. Para combatir estas barreras, la guía se apoya en el marco jurídico existente, incluyendo la Ley 27/2007 y el Real Decreto 674/2023, que reconocen las lenguas de signos españolas. Además, destaca herramientas como LeySign, un portal accesible diseñado para facilitar el acceso a la legislación vigente a las personas sordas, fortaleciendo así su capacidad para defender sus derechos.
La guía de la CNSE dedica un apartado crucial a la necesidad de contar con profesionales cualificados para atender a las personas mayores sordas. Roberto Suárez, presidente de la CNSE, resalta la importancia de que este colectivo sea atendido por profesionales que compartan su misma lengua, lo que minimiza errores, reduce la dependencia de terceros y fomenta una atención más humana y efectiva. La presencia de profesionales sordos en los equipos de atención aporta una conexión genuina, empatía y sirve como referente, promoviendo una inclusión efectiva en centros de día, empresas de ayuda a domicilio y centros residenciales. Esta perspectiva busca transformar la atención sociosanitaria, garantizando que el trato sea respetuoso, accesible y adaptado a las necesidades lingüísticas y culturales de las personas mayores sordas.
La CNSE reivindica activamente el fomento de la contratación de profesionales sordos en los diferentes ámbitos de la atención a la tercera edad, considerándolo un paso fundamental para asegurar un trato digno y equitativo. Suárez concluye que un trato respetuoso y accesible implica escuchar activamente, adaptar los servicios a las necesidades individuales, respetar la identidad cultural y lingüística de las personas sordas, y eliminar proactivamente todas las barreras de comunicación existentes. Este enfoque integral no solo mejora la calidad de vida de las personas mayores sordas, sino que también enriquece los equipos de trabajo con perspectivas diversas y conocimientos especializados, contribuyendo a la construcción de un sistema de atención sociosanitaria verdaderamente inclusivo y centrado en la persona.