En la búsqueda de una piel perfecta, muchas personas jóvenes se enfrentan a desafíos como las cicatrices dejadas por el acné y las manchas pigmentarias, conocidas como melasma. Para Lourdes, estas imperfecciones faciales se han convertido en una preocupación constante, lo que la ha llevado a explorar tratamientos avanzados. La esperanza llega con la tecnología láser Multifrax, un sistema fraccional no ablativo que, según el Dr. Eduardo López Bran, promete una mejora significativa en la estética facial. Este innovador láser integra dos longitudes de onda distintas en un solo disparo: una (1927 nm) focalizada en la epidermis para unificar el tono y minimizar poros e irregularidades, y otra (1550 nm) que penetra en la dermis para fortalecer la firmeza, textura y luminosidad de la piel. Para casos como el de Lourdes, quien lucha contra el acné activo, cicatrices residuales y pequeñas hiperpigmentaciones, especialmente en el área labial superior, se estiman entre cuatro a cinco sesiones para lograr una atenuación considerable de estas marcas.
La aplicación del láser Multifrax representa un avance revolucionario en el manejo del acné. Al ser un láser fraccional no ablativo, no requiere anestesia local y produce microlesiones térmicas controladas, lo que desencadena la activación de fibroblastos para una remodelación tisular. El Dr. López Bran destaca que este método proporciona un embellecimiento instantáneo de la epidermis y una mejora progresiva en las capas dérmicas, al promover la generación de colágeno, lo que se traduce en un rostro más terso y rejuvenecido. Es un tratamiento versátil, apto para cualquier fototipo de piel y adaptable a diversas épocas del año, garantizando eficiencia y periodos de recuperación breves, sin interferir con la rutina diaria de los pacientes. Además, este sistema láser ha sido diseñado pensando en la seguridad, incorporando un mecanismo que regula la velocidad de aplicación mediante una señal lumínica y protecciones contra emisiones anómalas, eliminando la necesidad de gafas protectoras para el paciente y el especialista, y asegurando que no haya efectos adversos. Sin embargo, una evaluación médica previa es indispensable para descartar cualquier contraindicación, como alergias a la luz, y asegurar la idoneidad del tratamiento.
La comodidad del paciente es una prioridad, y la naturaleza no ablativa del Multifrax reduce al mínimo el daño térmico, permitiendo una recuperación más rápida y una experiencia de tratamiento confortable. Lourdes, por ejemplo, describe la sensación como una "leve quemazón" fácilmente tolerable. El Dr. Eduardo López Bran enfatiza que esta tecnología es tan completa que no necesita complementos como los peelings faciales, ya que el Multifrax por sí mismo ejerce una acción reparadora en la epidermis. Para pacientes como Lourdes, con acné activo, el tratamiento láser se complementa con recomendaciones dermatológicas específicas para abordar el melasma. El Dr. López Bran aconseja adoptar una "actitud positiva" y hábitos de vida saludables como pilares para el cuidado de la piel, frente a los múltiples agresores ambientales y las prácticas perjudiciales. En definitiva, una piel que irradia salud no solo proyecta una imagen más vital y alegre, sino que también es un fiel reflejo de un bienestar integral, concluye el dermatólogo.