Olympia Quirónsalud ha dado un paso audaz al establecer su Unidad de Neurocirugía y Acondicionamiento Físico y Mental, un servicio diseñado para fusionar la expertise neuroquirúrgica con estrategias de rehabilitación física y cognitiva. Esta iniciativa busca ofrecer una respuesta integral a las necesidades de los pacientes, desde la intervención quirúrgica hasta la recuperación y el mantenimiento de una calidad de vida óptima.
Bajo la dirección de la Dra. Sonia Tejada Solís, reconocida neurocirujana y especialista en envejecimiento saludable, la unidad persigue una visión global de la salud neurológica. Su propósito es abordar las condiciones neurológicas no solo a través del tratamiento, sino también mediante la prevención y el fomento de un estilo de vida que promueva la resiliencia física y mental.
La unidad articula su servicio en torno a tres grupos de pacientes principales. En primer lugar, aquellos que enfrentan patologías neuroquirúrgicas como lesiones cerebrales o de la médula espinal, a quienes se les ofrece un manejo completo que incluye diagnóstico de vanguardia, seguimiento constante y una coordinación multidisciplinar esencial con neurología, radiología y rehabilitación.
El segundo eje se centra en individuos sin diagnósticos neurológicos específicos, pero con un interés proactivo en preservar su agilidad física y mental. Para ellos, la unidad propone evaluaciones exhaustivas que abarcan desde análisis sanguíneos y valoración de la composición corporal hasta estudios avanzados de imagen, culminando en planes de bienestar individualizados que incluyen nutrición, ejercicio y estimulación cognitiva para un envejecimiento activo.
Finalmente, la unidad asiste a pacientes programados para cirugía, implementando programas de preparación física y metabólica preoperatoria. Inspirados en las rutinas de atletas de élite, estos protocolos buscan mejorar la tolerancia al procedimiento, reducir el dolor postoperatorio y minimizar el riesgo de complicaciones, facilitando una recuperación más eficiente y cómoda.
Los planes de atención abarcan un seguimiento médico riguroso, regímenes nutricionales a medida, entrenamiento físico específico y terapias complementarias que apoyan la plena restauración de las funciones corporales.
La unidad también dedica una sección importante a la prevención del deterioro neurocognitivo, especialmente para personas mayores de 50 años o con signos iniciales de cambios en la memoria o la atención. A través de chequeos neuropreventivos integrales, se busca identificar tempranamente cualquier anomalía y fomentar hábitos que contribuyan a la salud cerebral a largo plazo.
La Dra. Tejada subraya la relevancia de este enfoque integrador, destacando que la combinación de neurocirugía con el acondicionamiento físico y mental no solo permite tratar afecciones neurológicas existentes, sino también prevenirlas y potenciar la salud general del cerebro y el cuerpo a lo largo de toda la vida.