Contrario a la creencia popular de realizar miles de abdominales, Lucía Aguado, licenciada en Ciencias del Deporte, advierte que esta práctica puede ser perjudicial para la espalda y poco efectiva para la definición muscular. Cuestiona la obsesión con el cardio para el abdomen y subraya que la biomecánica del ejercicio ha sido malinterpretada, perpetuando rutinas ineficaces como el clásico crunch.
Antes de sumergirse en cualquier rutina, es crucial entender la composición de los músculos abdominales: recto, oblicuos internos y externos, y el transverso, este último siendo fundamental para una transformación real de la cintura. La experta enfatiza que la tonificación es un mito; el abdomen, como cualquier otro músculo, necesita entrenamiento específico para crecer y definirse, lo cual no se logra solo con ejercicios cardiovasculares. Además, aborda la compleja cuestión de la grasa abdominal, señalando que, si bien el ejercicio fortalece, la reducción de grasa es un proceso multifactorial que va más allá de la rutina de entrenamiento.
Lucía Aguado presenta tres ejercicios clave para lograr un abdomen firme, plano y marcado. El primero es el crunch en polea, que a diferencia de su versión en el suelo, permite una mayor intensidad y reclutamiento de fibras musculares. El segundo es la rueda abdominal, a menudo temida, pero altamente efectiva cuando se domina la técnica progresivamente. Por último, pero no menos importante, el entrenamiento de la respiración a través de las técnicas de bracing y vacuum, que actúan directamente sobre el transverso abdominal, el músculo más profundo, esencial para reducir el volumen de la cintura y mejorar la postura.
Conocer los ejercicios no es suficiente; la clave está en una planificación adecuada, que incluya la frecuencia, las series y las adaptaciones necesarias según el estado físico de cada persona (embarazo, posparto, menopausia). Aguado enfatiza que los resultados dependen del punto de partida individual y de la constancia en el proceso. La definición abdominal no solo se basa en el entrenamiento, sino también en un plan interdisciplinario que considere la nutrición para reducir el porcentaje de grasa corporal.