En un mundo que a menudo nos empuja hacia la negatividad, la psicóloga holística Maribel Jiménez, también conocida como Aguamarina, nos ofrece una perspectiva refrescante y profundamente transformadora: la gratitud como camino hacia una vida plena. Su reciente obra, "Terapia de gratitud", propone un enfoque práctico para integrar este sentimiento en nuestra rutina diaria, más allá de la cortesía superficial. Según Jiménez, la verdadera gratitud es una herramienta poderosa que, aunque no cambia las circunstancias externas, sí modifica nuestra percepción interna, cultivando así una serie de beneficios psicológicos y emocionales.
El 16 de mayo de 2026, Maribel Jiménez, bajo el nombre de Aguamarina, compartió con Aminie Filippi para TELVA su visión sobre la gratitud, destacando que no debe confundirse con el positivismo tóxico o la resignación. La psicóloga, autora de "Terapia de gratitud" (publicado por Kitaeru en 2026), enfatiza que la gratitud es una habilidad consciente que se cultiva con práctica constante. Inspirándose en la sabiduría de Cicerón, quien la consideraba la "madre de todas las virtudes", Aguamarina presenta un programa semanal de ejercicios para desarrollar esta capacidad. Su método busca ir más allá de los clichés, promoviendo una gratitud auténtica que permite a las personas reorganizar su percepción de la vida. Esta transformación no solo impacta el bienestar emocional, sino que también tiene repercusiones a nivel neurocientífico, al activar áreas cerebrales relacionadas con la creatividad, la empatía y la resiliencia, y reducir el estrés.
La perspectiva de Maribel Jiménez, Aguamarina, sobre la gratitud es un recordatorio potente de que la verdadera transformación comienza desde adentro. Al redefinir la gratitud como un entrenamiento consciente y no como una mera formalidad, nos invita a desafiar el sesgo de negatividad inherente a la naturaleza humana. Adoptar esta filosofía no solo mejora nuestro bienestar individual, sino que también fortalece nuestras conexiones con los demás y con el entorno. Es una invitación a vivir con mayor conciencia, a encontrar el valor en lo cotidiano y a reconocer que, incluso en las adversidades, siempre hay algo por lo que sentir aprecio. Este enfoque holístico promete una vida más rica, pacífica y conectada, donde la gratitud se convierte en la brújula que guía nuestro camino.