La Desnutrición Relacionada con la Enfermedad (DRE) representa un desafío significativo en el ámbito hospitalario español, afectando a una considerable proporción de pacientes. Ante esta realidad, Danone Nutricia, en el marco del 41º Congreso de la Sociedad Española de Nutrición Clínica y Metabolismo (SENPE), ha introducido un novedoso modelo de circuitos asistenciales. Esta propuesta integral busca transformar la manera en que se aborda la DRE, desde el momento del diagnóstico hasta la fase de recuperación, con el objetivo de optimizar la calidad de la atención, mejorar la eficiencia del sistema de salud y reducir las complicaciones asociadas a esta condición, que puede comprometer seriamente la efectividad de los tratamientos y la evolución clínica de los pacientes. La implementación de este modelo, que ya está en marcha en diversas regiones, ha demostrado resultados prometedores en la práctica hospitalaria.
En junio de 2026, durante la celebración del 41º Congreso de la Sociedad Española de Nutrición Clínica y Metabolismo (SENPE), Danone Nutricia ha presentado un esquema de circuitos asistenciales diseñado para enfrentar la Desnutrición Relacionada con la Enfermedad (DRE), una afección que impacta a uno de cada cuatro pacientes ingresados en hospitales españoles. Este modelo se concibe como una herramienta clave para elevar la calidad asistencial, ofrecer soporte al personal médico en la identificación y resolución de problemáticas, y facilitar decisiones basadas en evidencia científica.
El enfoque propuesto por Danone Nutricia contempla la integración transversal del manejo nutricional a lo largo de todo el trayecto del paciente, desde la admisión hasta la completa recuperación. Dicho enfoque se estructura en varias etapas esenciales: un cribado inicial al ingreso hospitalario, una evaluación nutricional exhaustiva y la elaboración de un plan de intervención personalizado y progresivo, ajustado a la condición clínica de cada individuo.
La Dra. Pilar Matía, especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, subraya que la puesta en marcha de estos protocolos se topa con dificultades como la alta carga de trabajo asistencial, la escasez de recursos y una comunicación deficiente entre los diferentes equipos. A esto se suma la falta de conocimiento entre pacientes y cuidadores sobre la importancia de una nutrición adecuada. Superar estos obstáculos requiere corregir fallas estructurales y optimizar la coordinación para asegurar una atención de excelencia.
Este sistema ha sido aplicado durante aproximadamente un año en diversas comunidades españolas, evidenciando mejoras notables en la operación hospitalaria. Entre los beneficios observados se incluyen un incremento en la eficiencia de la asistencia, una disminución de las complicaciones médicas y una mejor sincronización entre los equipos sanitarios. La Dra. Ana Zugasti, jefa de sección de Nutrición Clínica en el Hospital Universitario de Navarra, enfatiza que establecer un itinerario claro y preciso permite una detección temprana, una intervención uniforme y la continuidad del cuidado.
El modelo identifica tres fases críticas en el tratamiento del paciente con DRE: diagnóstico, tratamiento y recuperación. Para su implementación transversal, se definen pasos cruciales: la formación de un equipo multidisciplinar, el desarrollo de un protocolo de actuación y su posterior evaluación, difusión y escalabilidad. La Dra. Zugasti reitera la necesidad de iniciar con un cribado nutricional sistemático al ingreso (dentro de las primeras 24-48 horas), seguido de una valoración nutricional completa en pacientes de riesgo, y un plan escalonado que puede incluir dieta adaptada, enriquecimiento, suplementos orales o nutrición enteral o parenteral, según la situación clínica.
La colaboración de un equipo multidisciplinar es fundamental. El Dr. José Manuel Moreno, director médico de la Clínica Universidad de Navarra en Madrid, explica que cada profesional desempeña un rol específico: la enfermera realiza el cribado, el nutricionista complementa la valoración, la farmacia gestiona el tratamiento nutricional, la cocina adapta las dietas, y, en un escenario ideal, un preparador físico diseña planes de ejercicio individuales. Gonzalo Zárate, director médico de Nutricia, destaca que la nutrición es un pilar fundamental en el abordaje de la DRE, y por ello, Nutricia colabora activamente con SENPE y otras entidades médicas para integrar la nutrición en los circuitos asistenciales, unificando la evidencia científica con el trabajo en equipo para brindar intervenciones nutricionales personalizadas y de alta calidad.
Este informe resalta la importancia de una estrategia unificada y colaborativa para combatir la Desnutrición Relacionada con la Enfermedad. La iniciativa de Danone Nutricia, respaldada por expertos y ya mostrando resultados positivos, representa un avance significativo hacia la mejora de la atención nutricional en el ámbito hospitalario. La lección principal es que, a través de la innovación en los circuitos asistenciales y la implementación de un enfoque multidisciplinar, se pueden superar los desafíos actuales, garantizar una detección precoz y un tratamiento efectivo, lo que finalmente beneficia la recuperación y la calidad de vida de los pacientes. La concienciación y la educación sobre el impacto de la nutrición también son elementos clave para el éxito a largo plazo de estas estrategias. Es imperativo que la comunidad médica y los administradores de salud continúen apoyando y expandiendo este tipo de programas para asegurar que cada paciente reciba el cuidado nutricional que necesita.