La salud mental está experimentando una transformación profunda gracias a la integración de la tecnología, especialmente con el surgimiento de los biomarcadores digitales. Estas innovaciones permiten identificar precozmente trastornos mentales mediante el uso de dispositivos móviles, mejorar el seguimiento de los pacientes fuera de la consulta médica y priorizar los casos más urgentes, lo que representa un avance significativo en la atención sanitaria. Estos temas fueron centrales en el reciente Foro EFE, un evento que reunió a expertos para discutir los nuevos desafíos en el sistema de salud, con un enfoque particular en la salud mental y las terapias avanzadas.
Durante el foro, Eleonora Minissi, destacada psicóloga e investigadora de la Universitat Politècnica de València, enfatizó el papel crucial de los biomarcadores digitales. Explicó que un biomarcador es una característica medible que indica la posible presencia de un trastorno, ya sea físico o mental. La transición a lo digital ocurre cuando esta característica se manifiesta a través de la interacción del paciente con la tecnología, como el uso de sus teléfonos o redes sociales. Minissi ilustró cómo la inteligencia artificial puede analizar patrones de comportamiento en estas interacciones para detectar señales de alerta de trastornos mentales, permitiendo a los médicos acceder a información valiosa de manera oportuna y realizar diagnósticos diferenciales.
Además, la investigadora presentó el concepto del paciente virtual, una herramienta innovadora que están desarrollando en la UPV. Este simulador permite a las nuevas generaciones de profesionales de la salud practicar la interacción con pacientes en un entorno controlado, seleccionando características como género, edad y diagnóstico. El paciente virtual facilita el aprendizaje de pautas de intervención, mejora las habilidades de comunicación y la forma de transmitir noticias complejas, sin la necesidad de actores. Aunque estas herramientas no buscan reemplazar el juicio clínico, su objetivo es organizar la demanda, agilizar los diagnósticos y garantizar que los casos más urgentes reciban la atención prioritaria que necesitan, transformando la manera en que se gestiona la salud mental.
La adopción de tecnologías avanzadas como los biomarcadores digitales y los pacientes virtuales marca un hito en la medicina, abriendo caminos hacia una atención más eficiente, personalizada y accesible. Estas herramientas no solo facilitan el diagnóstico temprano y el seguimiento continuo, sino que también empoderan a los profesionales de la salud y a los pacientes, promoviendo una cultura de cuidado proactivo y preventivo. Es esencial continuar apoyando la investigación y el desarrollo en este campo para maximizar el potencial de la tecnología en la mejora de la calidad de vida de las personas.