Salud de los Ancianos>

Por qué los bastoncillos de algodón son perjudiciales para la higiene ótica

04/30 2026

La costumbre de emplear hisopos de algodón para la limpieza de los conductos auditivos está muy extendida, a pesar de que los expertos en otorrinolaringología desaconsejan esta práctica. La razón principal radica en que el conducto auditivo externo posee un mecanismo de autolimpieza eficaz, y la intervención externa puede ser más perjudicial que beneficiosa. El cerumen, a menudo visto como algo que debe eliminarse, cumple funciones esenciales como lubricación, protección contra bacterias y prevención del resecamiento y la picazón. Su presencia es vital para mantener un equilibrio saludable en el oído.

El frotamiento con bastoncillos altera el pH natural del conducto, haciendo la piel vulnerable a infecciones conocidas como otitis externas. Además, al introducir el hisopo, en lugar de limpiar, se empuja el cerumen más profundamente, creando tapones que pueden afectar la audición e incluso provocar daños al tímpano o a los huesecillos internos. La Dra. María José Lavilla, presidenta de la Comisión de Audiología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, enfatiza que el sistema natural de limpieza del oído, impulsado por los movimientos mandibulares, es el más efectivo para desechar células muertas y cerumen.

Por lo tanto, la recomendación de los especialistas es limitar la limpieza a la parte externa de la oreja. Después del baño, es suficiente con secar delicadamente el pabellón auditivo y la zona detrás de las orejas con un paño suave. Este enfoque minimalista respeta la fisiología del oído y previene los riesgos asociados al uso indebido de herramientas de higiene.

Adoptar prácticas de higiene que respeten los procesos naturales del cuerpo es fundamental para nuestra salud. Al entender cómo funciona nuestro organismo, podemos tomar decisiones más informadas que promuevan nuestro bienestar a largo plazo, en lugar de recurrir a hábitos que, aunque populares, pueden resultar perjudiciales. La educación y la prevención son pilares para una vida plena y saludable.